Sánchez no renuncia a Podemos

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Por nosotros no va a ser“. Pedro Sánchez se somete al debate de investidura mañana martes y llega a él sin los votos necesarios para salir elegido presidente del Gobierno, ni en primera ni en segunda votación. Tiene firmado un pacto con Ciudadanos. Pero le hace falta a la izquierda, a Podemos, a Izquierda Unida y a Compromís. Las tres formaciones interrumpieron su diálogo con el PSOE y están en el no. Pero el candidato no quiere tirar la toalla. Así que redobla su apuesta.

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Sánchez hizo el anuncio en su breve intervención (diez minutos) de apertura del comité federal, este lunes. A lo largo de hoy, el PSOE hará llegar “a todas las fuerzas del cambio” una propuesta de “acuerdo”, una “oferta para que se sumen durante esta semana” y se ponga así “fin al Gobierno de Mariano Rajoy”. Una oferta “coherente” a la vez con el pacto suscrito con Albert Rivera, “valiente”, que “va a ir mucho más allá en políticas de izquierdas”, que “reforzará” el plan de emergencia social, que ahondará en la “recuperación de derechos laborales”, en la transición energética y la lucha contra el cambio climático, la igualdad de oportunidades, la regeneración democrática o la política de asilo y de refugiados. “Por nosotros no va a ser. No me resigno a que España siga en funciones, no renuncio a que las fuerzas del cambio sumen, a que España tenga por fin un Gobierno del cambio”.

El PSOE, según explicaron fuentes de la dirección, hará llegar un documento “personalizado” a Podemos y sus confluencias (En Marea y En Comú Podem), Izquierda Unida-Unidad Popular y Compromís. Las medidas contenidas en los cinco textos serán iguales, salvo alguna específica que se haya acordado ya, en las últimas semanas, con algunos de los interlocutores, caso de la federación de Alberto Garzón y de la coalición valenciana. Con esta propuesta, Sánchez quiere procurarse al menos la abstención que le dé pasaporte a La Moncloa. Un último intento para conseguir que la segunda votación -la noche del viernes 4 o la mañana del sábado 5, hoy lo decidirá la Junta de Portavoces del Congreso- no se salde con un fracaso. El secretario general reconoció que el acuerdo con la formación naranja, aunque es “un buen paso”, “no suma en escaños”. De ahí que se justifique esta nueva oferta, que se conocerá al término de la reunión del máximo órgano de decisión del PSOE.

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Sin intervención de los barones críticos

Tras la intervención de Sánchez, el comité siguió a puerta cerrada. Y sólo se pidieron 10 turnos de palabra. No lo reclamaron ninguno de los barones críticos presentes: ni Susana Díaz (Andalucía), ni Javier Fernández (Asturias), ni Javier Lambán (Aragón). El manchego Emiliano García-Page, miembro de la ejecutiva, no suele intervenir. El extremeño Guillermo Fernández Vara y el valenciano Ximo Puig no pudieron acudir por problemas de agenda. De todos modos, se preveía una reunión tranquila y corta -Ferraz reclamó de hecho a los territorios que en la medida de lo posible no alargaran la cita, para que el líder pudiera centrarse en la preparación del debate-, sin interferencias y de respaldo al secretario general. Más aún después de la consulta a las bases, que se saldó con un abrumador respaldo de casi el 79% al pacto con C’s y una participación del 51,70%, más alta de lo previsto.

Habrá partidos que digan que no están de acuerdo con 200 mejoras, pero la peor de esas medidas es mucho mejor que seguir manteniendo a Rajoy

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Precisamente las primeras palabras de Sánchez durante su discurso se centraron en la valoración del referéndum del pasado sábado. “El PSOE volvió a hacer historia en la historia centenaria del partido” y también porque es la primera vez que una formación nacional somete al escrutinio de sus bases un acuerdo de Gobierno, celebró. Y la militancia respondió de forma contundente, de lo que se siente “orgulloso”. El secretario general defendió a continuación el camino emprendido en las últimas semanas, después de recibir la encomienda del Rey: el PSOE tenía una “disyuntiva“, o hacer “lo mismo que el PP”, que conducía al “bloqueo inmerecido” para los españoles y al “desgobierno” o bien daba “un paso al frente”. “Hicimos lo adecuado“, valoró, porque aunque fracase la investidura al menos se habrá “puesto en marcha de nuevo el reloj de la democracia”. Sólo a partir de la primera votación empieza la cuenta de atrás de dos meses. Si finalizado ese plazo no hay nuevo Gobierno, se disolverán las Cortes y se convocarán nuevas elecciones generales para el 26 de junio.

Sánchez recordó que el PSOE “no ha engañado a nadie”, que siempre dijo lo mismo, que había que negociar a izquierda y derecha, porque la izquierda por sí misma no suma -agrupa a 161 escaños, frente a los 163 de PP y Ciudadanos-, y por tanto necesitaba a “todas las fuerzas del cambio” a su lado. Ahora que está amarrada la alianza con C’s, la pregunta a la que tendrán que responder las izquierdas, recordó, es “muy simple”, si “apuestan por el cambio o perpetúan a Mariano Rajoy”.

Y, como no podía faltar, el líder defendió su pacto con Rivera: ambos partidos tienen “ideologías diferentes y programas distintos” -C’s es un “partido de centro derecha”, asumió-, pero lo importante es que ambas organizaciones “han dejado de lado” aquello que les diferencia. Lograron acordar 200 medidas, 200 mejoras en distintos ámbitos. Sánchez aseguró que “mienten” quienes dicen que no se toca el mercado de trabajo, porque “de facto se deroga la reforma laboral“, y “mienten” quienes dicen que no hay iniciativas de lucha contra la corrupción, o de revitalización de la Ley de Dependencia, por poner unos ejemplos. “Habrá partidos que digan que no están de acuerdo con 200 mejoras, pero la peor de esas medidas es mucho mejor que seguir manteniendo a Rajoy“, sostuvo.

Fuente: elconfidencial.com

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Sara González
Periodista especializada en política.

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