“Los aviones nos fumigan cambiando el clima”

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Algunos de los síntomas asociados al cambio climático que vivimos, como los eventos extremos en forma de gotas frías o las largas sequías que se están produciendo en España, podrían deberse al uso y abuso de métodos poco éticos de geoingeniería militar, como el chemtrail (estelas químicas  de humo visibles en el cielo) o la ionización de la atmósfera.

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chemtral

¿Cambio climático o manipulación climática?

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Si se confirmase la realización sistemática de estas prácticas a nivel mundial, podríamos afirmar que el cambio climático estaría generándose de forma artificial, poniendo en tela de juicio la verdadera causa del cambio en los patrones climáticos y el calentamiento global o aumento medio de las temperaturas. Lo cual es una cuestión verdaderamente seria y a tener en cuenta.

Los indicios sobre la realización de fumigaciones clandestinas están aumentando notablemente. No sólo están sobre la mesa las denuncias de cientos de agricultores y ciudadanos, sino que también se han pronunciado destacados especialistas en la materia, que también están comenzando a dar la voz de alarma. Las primeras voces a nivel institucional están comenzando a hacerse patentes a través de mociones de censura y quejas a la Comisión Europea por parte de distintas agrupaciones políticas. En este sentido, los científicos afirman que se está pulverizando en todo el mundo. Algunos especialistas, entre ellos meteorólogos de la Agencia Estatal de Meteorología de España (AEMET) o ingenieros agrónomos, afirman que se están llevando a cabo este tipo de prácticas de forma masiva y general.

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Este tipo de prácticas se están denunciando en diferentes países, asimismo, la mayor cadena internacional de televisión privada germana, RTL, aseguró que los chemtrails son práctica común del Ejército, que realiza con la pretensión de modificar el clima.

Conferencia sobre el cambio climático

¿Son legales estas prácticas?

Podemos encontrar leyes que la autorizan como iniciativa gubernamental, aunque si bien es cierto que con otros objetivos, según recoge el artículo 3 del Real Decreto 849-1986 del día 11 de abril, en el que se afirma que “La fase atmosférica del ciclo hidrológico sólo podrá ser modificada artificialmente por la Administración del Estado”. En estos casos, de acuerdo con el artículo, cuando la Administración actúe y los procedimientos empleados impliquen el uso de productos peligrosos para la salud, se exige un informe favorable de Sanidad para su autorización, de lo contrario no podría aplicarse el producto en cuestión.

Sin embargo, es evidente que la manipulación del clima, lógicamente, puede provocar un grave impacto en el medio ambiente y, a su vez, en la salud pública. Este tipo de prácticas se centra, sobre todo, en hacer desaparecer nubes de lluvia y abarca desde la creación de niebla o su eliminación hasta evitar lluvias o crear un clima soleado que favorezca al sector turístico.

Las modificaciones climáticas alteran el ciclo natural, esencial para la salud de los ecosistemas a nivel mundial, que se ve alterado, y con él se podría producir la destrucción de áreas naturales y una gran reducción de las cosechas, con lo que se sufriría una importante reducción de alimentos y de recursos tan básicos como el agua, absolutamente necesario para la vida.

La inserción en la atmósfera de determinados compuestos tóxicos, como las sales de aluminio, yoduro de plata o el titanio, entre otros envenenan el aire, el agua y la cadena alimentaria en términos generales, repercutiendo en nuestra salud de forma muy grave. Se trataría, por tanto, de un problema de salud pública de dimensiones desmesuradas.

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Oscar Fernández García
Es titulado como técnico en naturopatía y experto en plantas medicinales (APENB). También posee la titulación correspondiente en acupuntura y es autor del libro "Los millonarios de la enfermedad". Twitter : oscar_fgarcia Web: oscarfernandezgarcia.wix.com/oscarfgarcia

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