Lo que el Euribor oculta. Un punto de vista fiscal

Contemplamos con recelo, en estos días de incertidumbre y espectáculo político, la paradoja del Euribor negativo. Y es que, por primera vez en la historia, ha entrado en terreno negativo el índice de referencia aplicado a la mayor parte de los préstamos hipotecarios vigentes.

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Fuente: Imagen extraída de eleconomista.es
Fuente: Imagen extraída de eleconomista.es

Como bien sabemos, el Euribor no es más que el tipo de interés medio al que se prestan recursos los grandes bancos europeos, ahora bien, ¿por qué se halla en terreno negativo?

Fundamentalmente por la aplicación de determinadas políticas monetarias, concretamente por la flexibilización cuantitativa y los tipos de interés negativos sobre reservas bancarias.

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El objetivo del Banco Central Europeo (BCE) reside en estimular la economía a través del fomento de la actividad económica que tradicionalmente ha ejercido la banca privada: prestar dinero a cambio de un interés. Como el volumen de actividad ha mermado notablemente tras el pinchazo de la burbuja, el BCE insta a la banca, a golpe de sanción (intereses negativos), a retomar el negocio, o a “abrir el grifo”. Si finalmente se produjera ese incremento de su actividad económica, la banca compensaría los intereses negativos que adeuda (por tener reservas y depósitos contra el banco central) al BCE y, el incremento del consumo que presumiblemente se produciría, llenaría las arcas estatales (a través del IVA), con lo cual se podría amortizar deuda pública.

Sin embargo, las herramientas empleadas por el BCE son un arma de doble filo, ya que la banca privada podría repercutir a sus clientes esos intereses negativos, de modo que los ahorradores pagarían por disponer de depósitos bancarios. Esto, unido a las limitaciones de pagos en efectivos (entre otras trabas), sería otra forma de incentivar el consumo, que peligrosamente podría derivar en un gasto desbocado capaz de inflamar una nueva burbuja productiva.

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Si bien es cierto que la tecnología mejora a un ritmo exponencial, no es menos cierto que la ingeniería fiscal y contable también lo hace. Aquí les presento el nuevo y enmascarado impuesto sobre el patrimonio.

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José Cristian Callejón Villalobos
Titular de “Asesoría Callejón” y autor de “El Resultado de un Proceso Burbujístico”. Economista, Máster en Dirección de Empresas y esperando retomar el doctorado de Economía Financiera.

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