Las reformas que no quieren pero que necesitamos

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Cuando Mariano Rajoy accedió a la Moncloa, tras la hecatombe de José Luis Rodríguez Zapatero y visto lo visto para hacer bueno a éste, sabía a la perfección lo que se iba a encontrar. Eso de la “herencia recibida” por sorpresa no se sostiene ni por un solo segundo cuando ya en 2010, entre el 3 y el 7 de mayo, España no vendía ni un solo euro de deuda, hasta el punto de que el presidente de la Comisión de Economía de la CEOE y del Instituto de Estudios Económicos (IEE), José Luis Feito, no dudó en calificar la situación vivida en esa semana de mayo de “dramática”. Y fue precisamente en ese fin de semana cuando Merkel movilizó a medio mundo, logrando incluso que Obama y el primer ministro chino llamaran por teléfono a Zapatero, para que el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Central Europeo (BCE) rescataran a la maltrecha economía española con el aval de los países más fuertes de la zona euro (Alemania y Francia) y la compra de deuda pública por parte del BCE. El lunes siguiente el IBEX registró la mayor subida de su historia, un 14%, impulsado por la nueva borrachera crediticia propiciada por los políticos y las entidades financieras. La fiesta continuaba de esta forma dándole más alcohol a un sistema alcoholizado bajo el pretexto de que nada mejor que una buena botella para curar la cirrosis. Así estamos de resaca todavía.

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Fuente: www.decisioneconomica.com

 

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Israel Alonso Gómez
Vicepresidente y Secretario de Comunicación y Relaciones Institucionales del Partido Libertario. Colaboro con diversos medios de comunicación, semanalmente lo hago en decisioneconomica.com.

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