El deber de información en la venta de productos financieros

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El problema de las preferentes y la deuda subordinada ha resaltado la importancia de dar información por parte de las entidades financieras sobre sus productos. Es una obligación que, aunque infringida durante años, hay que cumplir antes y durante la firma del contrato.

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Fuente: Imagen extraída de banca15.com
Fuente: Imagen extraída de banca15.com

Un poco de normativa al respecto.

En el marco comunitario, la Directiva 2004/39 CE del Parlamento Europeo y del Consejo, sobre Mercados de Instrumentos Financieros (MiFID) busca establecer un mercado de valores europeo sustentado en dos pilares: La eficacia de los mercados y proteger al inversor.

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Ya en nuestra legislación, el texto refundido de la Ley del Mercado de Valores consagra la transparencia informativa como principio esencial.

El artículo 208 de la norma indica que “Las entidades que presten servicios de inversión deberán comportarse con diligencia y transparencia en interés de sus clientes, cuidando de tales intereses como si fueran propios”. Además, las entidades financieras deben mantener convenientemente informado al cliente. La información proporcionada ha de ser imparcial, clara y no engañosa.

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El artículo 8 del Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias, tiene en cuenta el tema que nos ocupa. El precepto recoge los derechos básicos de los consumidores y usuarios, donde se reconoce: “A) La protección contra los riesgos que puedan afectar su salud o seguridad. B) La protección de sus legítimos intereses económicos y sociales; en particular frente a las prácticas comerciales desleales y la inclusión de cláusulas abusivas en los contratos […] D) La información correcta sobre los diferentes bienes o servicios y la educación y divulgación para facilitar el conocimiento sobre su adecuado uso, consumo o disfrute”.

Escándalo de las preferentes y deuda subordinada.

Una insuficiente información previa a la firma de un contrato de preferentes es una infracción que puede llevar a la resolución del vínculo contractual. No obstante, las entidades ofrecían a sus clientes productos complejos y de elevado riesgo, sin informarles convenientemente. Con esto se caía en un error por vicio del consentimiento. La mayoría de resoluciones judiciales declaran la nulidad de los contratos y condenan a la banca a devolver las cantidades invertidas.

Hay que tener en cuenta la relación de confianza que los perjudicados tenían con sus bancos y que en el marco de esta les ofrecían productos que no encajaban con sus perfiles. Por ejemplo, se da el caso de personas que desconocían la perpetuidad de algunas relaciones.

No se debieron ofrecer las preferentes a inversores que carecían de formación financiera. Confío en que este asunto sirva para que se empiece a aplicar de forma rigurosa el derecho y deber de información a la hora de adquirir productos financieros, con ello conseguiremos una protección eficaz del inversor.

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Diego Jesús Martínez García
Licenciado en Derecho. Máster en Derecho Penal. Interesado en política y economía. Creo en España y la libertad.

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