Balance de la legislatura: sube la bolsa y baja la prima de riesgo

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Una de las cuestiones que más se criticó en la gestión del Gobierno de Zapatero, fue el no reconocimiento de la situación que realmente atravesaba el sistema financiero español. En este sentido, fuimos muchos los economistas que pedimos reformas atrevidas en este ámbito con el objeto de sanear el sector, así como un mayor rigor en la terminología contable.

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Coins On See-Saw --- Image by © Images.com/CORBIS

Yo mismo, en el humilde libro que escribí, cité los tres desequilibrios que acumulaba el sector bancario y que, por tanto, exigían iniciar un profundo proceso reformista, a saber: sobredimensionamiento, alta dependencia de los mercados internacionales y una excesiva exposición al ladrillo. Estos desequilibrios no se atajaron con contundencia y decisión, más bien al contrario, la resolución se pospuso y los problemas se agravaron. Durante los dos últimos años de legislatura se comenzaron a admitir algunos de estos problemas, y se redactaron decretos que no fueron lo suficientemente eficaces.

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Después, con el Gobierno de Mariano Rajoy, y sus ministros de Economía y Hacienda, fueron elaborados y puestos en vigor una serie de decretos que profundizaron en los citados desequilibrios, acumulados desde el año 2002. Pero sus políticas no sólo se dirigieron a sanear un sector en evidente descomposición, sino que también se trazaron directrices en otros ámbitos, fundamentalmente se intentó ajustar un presupuesto de gastos hipertrofiado a un presupuesto de ingresos menguado y menguante. Esto, en cierta medida, derivó de la ineficacia del Gobierno anterior, que actuó a destiempo y siguiendo criterios políticos.

Hoy podemos decir que la banca se ha reestructurado, se han producido fusiones y absorciones, y se han puesto en marcha mecanismos que han redirigido el sector por la senda del crecimiento, si bien es cierto que aún quedan retos y dificultades pendientes.

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El Ibex-35, que puede emplearse como indicador de la tendencia del crecimiento de una economía, ha subido un 21.3% desde que Mariano Rajoy ganó las elecciones en 2011, hallándose actualmente por encima de los 10.000 puntos.

La prima de riesgo también se ha corregido, ya que ha pasado de 443 puntos básicos, al entorno de los 100 puntos en que se encuentra actualmente, bajando así 340 puntos. Ya no asiste a los acalorados debates de bar, tampoco lo hace en las tertulias que afloraron en el punto álgido de la crisis, simplemente hemos olvidado este concepto técnico.

A nivel productivo o domestico, podemos afirmar que ya se crea empleo neto. Comenzó a hacerlo en el año 2014, cuando la actividad interna se reactivo y la economía consolidó su crecimiento. Además, en 2013 se reavivó la demanda externa, que animó al débil sector industrial, aunque esto no mejoró los ingresos públicos, ya que el consumo en nuestro país aún era frágil.

Sin embargo, y aunque también se ha reducido el déficit, hay que seguir exigiendo racionalización y reducción del gasto público, en aras de una mayor moderación presupuestaria que permita reducir significativamente el déficit y la deuda pública. No podemos enfrentarnos a un enfriamiento de la economía y el consumo con políticas fiscales restrictivas en el ámbito de los ingresos, sino que debemos hacerlo mediante la simplificación, económica y burocrática, del proceso de creación de empresas y facilitando la contratación. También es necesario reducir el proceso burocrático que no figuré en la creación de valor para el ciudadano, siguiendo criterios meramente empresariales.

Por último, recordar la célebre cita de Adam Smith, impulsor del capitalismo moderno, que venía a decir algo así como que la riqueza de un país estaba condicionada al trabajo de sus habitantes.

 

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José Cristian Callejón Villalobos
Titular de “Asesoría Callejón” y autor de “El Resultado de un Proceso Burbujístico”. Economista, Máster en Dirección de Empresas y esperando retomar el doctorado de Economía Financiera.

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